jueves, 23 de octubre de 2008

Que te comas la lata!

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Habrán visto si pasan habitualmente por aquí que esto está un poco occiso. La razón es, primero, que no sólo carezco de tiempo para SEBUP, sino que también estoy demasiado ocupado como para escribir algo y postearlo en Rocanrol Nene. Y segundo, que estoy con proyecto bloggeril nuevo. Paso a contarles.
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Viendo que ambos sentimos la compulsión de recomendarle a nuestros visitantes la música que escuchamos, hemos unido fuerzas con la inefable Araña Pollito para hacer Que Te Comas La Lata!, blog exclusivamente dedicado a promover la escucha de las bandas y solistas que nos vuelan la sesera a uno y al otro.
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Allí, además de poder escuchar temas para tentarse y después descargar, les dejamos una especie de catálogo con los mejores blogs para bajar discos de este planeta, todos ellos habituales proveedores de nuestras colecciones virtuales. Así que si son como Laraña y yo, es decir, melómanos perdidos que no pueden parar de buscar música nueva (y vieja, pero buena), quizás se quieran pegar una vuelta por Que Te Comas La Lata!
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La idea es que no sea una especie de adoctrinamiento unilateral (que tampoco somos tan grossos, demonios), sino que se genere una comunidad, un ida y vuelta de recomendaciones donde todos terminemos cada día con un disquito más para volver escuchando en el MP3 a la vuelta del laburo. O algo así.
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En cuanto a estilos, van a encontrar de todo: desde jazz a metal, pasando por cancioncitas acústicas, rock clásico, cosas experimentales, world music, etc. Por que en la variedad está la diversión.
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Igualmente, que quede claro que RN no muere: voy a seguir subiendo textos míos y demás cuestiones cada tanto, pero las recomendaciones musicales se mudan a Que Te Comas La Lata!
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Nos vemos allí!

martes, 7 de octubre de 2008

De otro tiempo

En algún recoveco de la tarde el reloj clava religiosamente las güampas y las neuronas miran al banco y piden el cambio . Ahí, el rango de opciones se extiende entre vagabundear por la Internet mendigando gracia y rogando que el silencio entre el tic y el tac sea aún más breve de lo que es, o dedicarse a escuchar hermosa música de otros tiempos hecha... en éstos. Inclinándome por la segunda alternativa, les dejo el video de "Baby you're my light" de Richard Hawley, deseándoles que sus horas se conviertan, como las mías al redescubrirlo después de tanto tiempo, en miel que cae, dulce y suave, por la pendiente del día.