martes, 29 de julio de 2008

Como nunca


Ya era hora de hacer alguna estupidez para después arrepentirme. Así que te dije que estaba como muerto en vida, que necesitaba sentir algo, que por favor cojamos hasta que nos doliera. Lo cual no fue precisamente un prodigio de caballerosidad de mi parte, pero igual vos te tomaste la molestia de pensarlo, como toda dama respetable lo haría. Finalmente, unos diez segundos después estabas demasiado desnuda como para negarte.

Antes de ese preciso instante en el que desparramaste los trapos de colores que te vestían por mi alfombra, nos habíamos pasado casi tres años jugando esa especie de ajedrez en el que se enfrentan los hombres y las mujeres cuando les sobran hormonas y les falta coraje. El vino –un syrah cumplidor cuya botella lucía mucho mejor que los diez pesos que pagué por ella– había ayudado a destrabar la partida, supongo. Así fue: una hora antes nos jurábamos amistad eterna… y ahí estabas, con tus rulos rojizos cayendo desprolijos sobre las partes de tu anatomía que más me empujaron a insistir en la lucha.

Te acercaste, y tu perfume se me echó encima, dulce y con carácter. Era la versión obscena de ese aroma tibio tantas veces le contagiaste a mi ropa. Me dijiste algo que ahora no recuerdo, apretaste el pecho contra el mío, nos caímos al sofá y nos hundimos ahí un buen rato.

Cuando todo terminó me dediqué a espiarte y a preocuparme porque el arrepentimiento no llegaba. Vos, callada, te mirabas el esmalte de las uñas, con un gesto que en un buen momento hubiera considerado una sonrisa. Rompiste el trance y marchaste hacia la ducha, y yo te seguí con la vista, jugando a adivinarte el pensamiento. El agua te iba a liberar de mí, lo sabía. Era eso o tener muchos hijitos, y Dios no lo permita. Me serví más vino y –siempre desde el sofá– vi como tu contorno se me insinuaba entre la neblina. Ahí, desdibujada y utópica, me gustaste mucho más.

Quizás te llame hoy. Espero que no.

lunes, 28 de julio de 2008

Jesus & Mary Chain

No hay chance de que deje de escuchar esta canción en loop durante todo el día de hoy. Necesito ruido lindo, que me llene la mente pero no me hunda.

Y que las horas se deslicen, justo como miel, y arrastren consigo a mi estupidez.

UPDATE: Aunque bueno, tampoco es cuestión de ser tan agresivo con uno mismo. Ahora trato de perdonarme con esto.

miércoles, 23 de julio de 2008

Manuel Coleoni, la voz ahogada

Nunca fui muy apegado a la poesía: al intentar leerla suelo perder el hilo, y cuando intenté escribirla me salieron los textos más horriblemente cursis que la humanidad haya conocido jamás. Sin embargo, cada tanto me cruzo con algún texto en verso que le gana a mi prejuicio. Tal es el caso de “Ellos”, el poema que el mexicano Manuel Coleoni publicó a fines de los ’40, tan urgente hoy como en su época.

Beatnik fuera de tiempo y lugar, la vasta obra de Coleoni tiene puntos en contacto con la de autores “malditos” como Bukowski, Kerouac o Ginsberg. (con Jack, dicen, compartió alguna noche de alcohol y bohemia en la frontera). Receloso de su integridad artística, prefirió mantener el perfil bajo, hasta que el revisionismo lo alcanzó –ya anciano– en los ’90, al reeditarse buena parte de sus trabajos en prosa y verso.

Coleoni murió el 8 de abril de 1997 en la ciudad de León. Tenía 77 años y, pese al mencionado revival, vivía prácticamente en la miseria. A modo de homenaje tarde y mal, les dejo la que para mi es una de sus mejores obras, breve pero intensa y, como decía antes, más que vigente.

Ellos

Calculan el paso.
Drenan su miseria en las grietas invisibles de la calle.
Avanzan lentamente, aterrados de morir
de la enfermedad que ellos mismos eligieron.
Riegan su codicia con la sangre de sus sueños.
Inhalan esperanza y exhalan fracaso.
Marchan con los restos fantasmales de su suerte,
añorando el fin de su carrera sin meta.
Me miran con recelo,
mi libertad los repulsa,
pero incendiarían mil océanos por contarme entre los suyos.
Y yo, mientras tanto, levanto la vista
y sonrío aliviado:
el muro entre nosotros ya besa los pies del sol.


martes, 22 de julio de 2008

Música para mirar por la ventana

Sería una desconsideración de mi parte no aprovechar estos días fríos y lluviosos para subir el compilado que una vez prometí, con algunas de las recomendaciones que hice en estos meses en el blog, más un puñado de otras cosillas anexas. Y digo que sería desconsiderado porque el eje temático de la recopilación es la canción, con mucho de folk, un toque de pop y -en algún que otro caso- cierto esbozo rockero, todo ello ideal para el clima que nos toca. La mayoría de los temas son acústicos, pero hay de los alegres, de los tristes, de los raros, de los conocidísimos... un poco de cada cosa. La idea es que lo bajes, pongas play, te hagas mate, café, té o te sirvas un whisky, te relajes y mires como cae la lluvia por la ventana, más aún si estás bien acompañado. Y luego me decís qué te pareció, lógicamente.

La lista de temas e intérpretes es la siguiente:

01 - Fleet Foxes - White Winter Hymnal
02 - This is Ivy League - Til the Day
03 - She and Him - A Change is Hard
04 - Scott Matthew - The Boy With the Thorn in his Side
05 - David Gray - This Year's Love
06 - Brett Anderson - Back To You
07 - R.E.M – Nightswimming
08 - Colin Hay - Waiting For My Real Life To Begin
09 - Ray Lamontagne and Damien Rice - To Love Somebody
10 - Beck - Lost Cause
11 - Willy Mason - Careless Whisper
12 - Elliot Smith - Miss Misery
13 - Damien Rice - The Rat Within the Grain
14 - Rufus Wainwright - One Man Guy
15 - Bright Eyes - First Day of my Life
16 - Old 97's – Question
17 - The Moldy Peaches - Anyone Else but You
18 - Ron Sexsmith and Don Kerr - You've Been Waiting
19 - The Silent League – Breathe
20 - Sean Lennon – Parachute
21 - Josh Rouse – Streetlights
22 - Jason Trachtenburg - Anyone Can Tell

Y el link... ah, no sé, búsquenlo.

viernes, 18 de julio de 2008

"Back to you", la canción huidiza


Está clarísimo que las buenas canciones son mucho más inteligentes que nosotros, que por algún motivo nos morimos de ganas de meterlas en cajas y ellas, sin ayuda de nadie, se escapan y viven donde quieren, y al final terminan sorprendiéndonos cuando nos las encontramos en el rincón sentimental opuesto al que nosotros ingenuamente quisimos confinarlas.

Conocí "Back to you" de Pleasure y Brett Anderson en tiempos caóticos. La voz quebradiza del ex Suede, los tonos sutiles de la instrumentación, la letra desoladora y el hermoso y la vez difícil video me retroalimentaban el circulo vicioso de la melancolía, ese que suele llevarme a disfrutar de forma vecina al masoquismo las excursiones al bajo fondo de mi ánimo.

Esta semana se filtró en Internet el disco nuevo de Anderson, Wilderness, que tiene una versión despojada, solo piano, voz y cello, de esta misma canción. Aun con todo lo mal (y bien) que me había hecho, corrí a reencontrarme con ella, haciéndole honor a su título. Y ahí estábamos, juntos otra vez... pero algo había cambiado.

Aquella fragilidad que se me hacía carne hoy me es ajena, como una película con la que uno se identifica sin llegar a perder el sentido de la realidad y verse como protagonista. La tristeza (dulzona, pero tristeza al fin) que ayer me contagiaba trocó en paz, en calma, en calidez, en deseo de compañía grata, en como sea que se llame la calidad de extrañar a alguien. Así, la misma "Back to you" de siempre me sacó del libreto: la dejé en el cajón oscuro de las penas, se escabulló por las suyas mientras no la cuidé y, cuando la volví a ver, estaba en un lugar distinto, uno mucho más iluminado y agradable.

Si quieren hagan clic y díganme adónde los lleva a ustedes. Pero ojo, porque en unos días, meses, años, puede que la muy traidora se les escape y la encuentren muy lejos de dónde solía estar.

viernes, 11 de julio de 2008

Hijo e' tigre

Como carezco de todo tipo de tiempo para escribir o siquiera pensar, sigo recomendando música (además es viernes, y los viernes subo videos). Acá les dejo "Parachutes", uno de los mejores temas de Friendly fire, el muy buen disco que Sean Lennon (¿hace falta que diga quien es el papá?) editó en 2006 y que pasó injustamente inadvertido, más que nada porque ninguna compañía tuvo a bien editarlo en la Argentina. Hipersensible, romántico y melancólico, el hijo menor de John tiene una gran facilidad para las melodías y las canciones de estructura sencilla pero no por eso menos efectivas. ¿La voz? Ustedes dirán a la de quién se parece.

Si les interesa, un día de estos recopilo todos estos temitas que vengo sugiriendo, los junto con otros y los subo a un Zshare. Por ahora los dejo con Sean. Enjoy!

lunes, 7 de julio de 2008

I know tomorrow you’ll find better things...

Sabrá disculpar el lector, pero este post está escrito especialmente para alguien. Los demás, disfruten de un temazo de los Kinks hecho por los grandísimos Fountains of Wayne. Y vos, escuchá y mirá, fijate, esto es lo que pienso:
.
Here’s wishing you the bluest sky,
And hoping something better comes tomorrow.
Hoping all the verses rhyme,
And the very best of choruses to
Follow all the doubt and sadness.
I know that better things are on the way.

Here’s hoping all the days ahead
Won’t be as bitter as the ones behind you.
Be an optimist instead,
And somehow happiness will find you.
Forget what happened yesterday,
I know that better things are on the way.

It’s really good to see you rocking out
And having fun,
Living like you just begun.
Accept your life and what it brings.
I hope tomorrow you’ll find better things.
I know tomorrow you’ll find better things.

Here’s wishing you the bluest sky,
And hoping something better comes tomorrow.
Hoping all the verses rhyme,
And the very best of choruses to
Follow all the drudge and sadness.
I know that better things are on the way.

I know you’ve got a lot of good things happening up ahead.
The past is gone it’s all been said.
So here’s to what the future brings,
I know tomorrow you’ll find better things.
I know tomorrow you’ll find better things.

viernes, 4 de julio de 2008

68

Para celebrar el 68º cumpleaños del verdadero Ringo Starr, la genial versión de "Only you" que grabó para Goodnight Vienna, con video delirante incluido (imperdible Harry Nilsson, otro trastornado como él, en bata y medias). Gracias por la música maravillosa y el buen humor, Ricardo, de parte de un tipo que te admira tanto que hasta te pidió prestada la identidad para enmascarar sus desvaríos.

jueves, 3 de julio de 2008

El chico con la espina en el costado

Porque el día está encantadoramente gris y fresco, pero principalmente porque lo arranqué de la mejor manera posible, les presto esta hermosísima versión de "The boy with the thorn in his side" de The Smiths a cargo de Scott Matthews, un tema capaz de empujarte a la felicidad aunque no quieras. Como recomiendo en cada tarde plomiza: auriculares, mate y los mejores pensamientos que se puedan agenciar.